La guerra y la neutralidad

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LA GUERRA Y LA NEUTRALIDAD – ¿Los cristianos deben permanecer neutrales durante una guerra?

Los testigos de Jehová creen que su deber cristiano es permanecer “neutrales” durante una guerra. En países a través del mundo muchos han tenido que sufrir encarcelamiento y hasta muerte por su objeción a portar armas en una guerra.

De acuerdo a los antecedentes, la organización Watchtower (la Atalaya) permitía que los testigos de Jehová fueran a la guerra con la condición de que no “mataran” a nadie o bien, que buscaran puestos de servicio civil que no fueran de combate, en lugar de estar en servicio activo. La edición de la Zion Watch Tower del 1 de agosto,1898 declaraba en la página 231:

Observe que no hay un mandato en las Escrituras en contra del servicio militar. La obediencia a un reclutamiento nos haría recordar las palabras de nuestro Señor, ‘A cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vé con él dos.’ El gobierno lo puede obligar a marchar o a entrenar, pero no lo puede obligar a matar a un enemigo. Usted no necesita ser un buen tirador. Pregunta. Usted sugirió en una edición reciente de la WATCH TOWER que, si fuéramos reclutados y estuvieramos en el ejército, no debemos disparar a matar. ¿Sería correcto tal acción? ¿No sería eso un fraude? Respuesta. No; sería muy correcto disparar, pero no matar. Tal vez se les olvida nuestras condiciones, donde explicamos nuestros escrúpulos de conciencia en contra de la guerra, y buscamos ser dados de baja, y si no dados de baja, que busquemos puestos que no sean en combate, como enfermeras, etc; pero si somos obligados a ir una milla o muchas millas como soldado, aún así, no debemos matar a nadie.” (edición en inglés)

Además de permitir el servicio alternativo en 1918, la Watchtower animó a los testigos de Jehová a que compraran “Liberty Bonds” (Bonos de libertad) los cuales contribuyeron al fondo de los Estados Unidos para los esfuerzos de la guerra para la primera guerra mundial:

“Un cristiano, que no está dispuesto a matar, tal vez haya sido concientemente incapaz de comprar bonos del gobierno; después considera cuántas grandes bendiciones ha recibido bajo su gobierno y se da cuenta de que la nación tiene problemas y está enfrentando  peligros en contra de su libertad, y entonces él se siente concientemente capaz de prestar algo de dinero al país, así como le prestaría dinero a un amigo en apuros.” – The Watch Tower, 1 de junio, 1918, p. 168 (edición en inglés)

“Algunos miembros de la congregación del Brooklyn Tabernacle (el tabernáculo de Brooklyn) habían comprado Bonos de libertad previamente…Miembros de nuestra Asociación han comprado Bonos de libertad con sus recursos personales, incluyendo los trabajadores del tabernáculo, quienes están pagando 25% de sus pensiones mensuales para comprar un bono.” – The Watch Tower, 15 de mayo, 1918, p. 152 (edición en inglés)

Mientras que la organización originalmente permitía algo de apoyo a los gobiernos nacionales durante tiempos de guerra, después la Watchtower cambió su postura e incluso impedió a los testigos de Jehová a aceptar el servicio civil alternativo. A través de los años, muchos de los testigos de Jehová han sido encarcelados por esta postura y algunos de ellos han sido “ejecutados”.

“ ‘…Pero, ¿cuál es verdaderamente su objeción al servicio civil, como una alternativa?’ Los Testigos explicaron que no es que ellos se opongan al servicio civil como tal, sino que, más bien, es un asunto de estricta neutralidad. Por lo tanto, cualquier trabajo que meramente sea un sustituto del servicio militar sería inaceptable para los testigos de Jehová… El servicio civil como un sustituto del servicio militar sería exactamente tan objetable para el cristiano.”—¡Despertad!, 8 de marzo, 1975, p. 23

“Fuera que el punto en cuestión abarcara derramar sangre, realizar servicios militares que no fueran en combate u otros servicios, o el de saludar una imagen tal como la bandera nacional, los cristianos fieles adoptaron una postura definida y no intermedia. En algunos casos se les ejecutó debido a esta posición.” — La Atalaya, 1 de septiembre, 1986, p. 20

La postura de la sociedad Watchtower en contra de cualquier tipo de sustituto al servicio militar permaneció en efecto hasta 1996, cuando la Watchtower hizo que fuera un asunto de conciencia individual para cada testigo de Jehová.

“¿Puede el cristiano dedicado efectuar tal servicio? Una vez más, el cristiano dedicado y bautizado debe tomar su propia decisión.” — La Atalaya, 1 de mayo, 1996, p. 19

Para minimizar la reacción violenta que este cambio de postura podría tener sobre los testigos de Jehová que habían sido encarcelados por su incapacidad de aceptar servicio alternativo a cambio de servicio en combate, la Watchtower publicó reacciones positivas de testigos de Jehová que estaban encarcelados.

LA ATALAYA del 1 de mayo de 1996 contenía un estudio a fondo sobre la neutralidad cristiana y cómo equilibrar las responsabilidades cristianas que tenemos con Jehová y con el “César”. …Se han recibido muchos comentarios de agradecimiento por la nueva información, entre ellos la siguiente carta, escrita por un Testigo de Grecia y dirigida al Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová: ‘Quiero expresarles mi más profundo agradecimiento a todos ustedes, queridos hermanos, por el buen cuidado espiritual que nos dispensan. Habiendo pasado unos nueve años en prisión debido a mi fe cristiana, agradezco de verdad las maravillosas reflexiones de La Atalaya del 1 de mayo de 1996… La luz más clara de La Atalaya del 1 de mayo ha sido bien recibida aquí en Grecia, especialmente por quienes han pasado varios años en prisión o aún se hallan presos debido a su fe.’ ” — La Atalaya, 1 de noviembre, 1996, p. 27

Imagine pasar una buena parte de su vida en prisión por una postura que la organización determinaría después ser ¡un error! ¿Cómo justificaría esos años que pasó uno en una prisión por nada? ¿Y qué de los testigos de Jehová que murieron por esta postura que ahora ha sido cambiada? Al publicar declaraciones positivas como éstas en la Atalaya, la organización busca condicionar a los testigos de Jehová para que miren estos cambios como evidencia de un liderazgo divino y no como una manipulación humana.

Después de haber examinado la postura histórica de la Watchtower en cuanto a la guerra y la neutralidad, ahora nos enfocaremos a las Escrituras que ellos utilizan para justificar su postura.

MATEO 26:52: “—Guarda tu espada—le dijo Jesús–, porque los que a hierro matan, a hierro mueren.”1.

JUAN 18:36: “—Mi reino no es de este mundo—contestó Jesús–. Si lo fuera, mis propios guardias pelearían para impedir que los judíos me arrestaran. Pero mi reino no es de este mundo.”

La Watchtower afirma que en estos pasajes, Jesús estaba indicando que sus discípulos “no habían de recurrir a armas de guerrear físico”. 2. Sin embargo, se debe prestar atención al contexto, el cual se lleva acabo durante la detención y juicio de Jesús, justo antes a su sacrificio de rescate por nuestros pecados. Los judíos esperaban un Mesías triunfante que tomara el trono y rescatara a Israel de la tiranía romana. Ya que un Mesías sufriendo no encajaba en sus expectativas, la tendencia de los discípulos de Jesús fue pelear para poder rescatarlo de la muerte. Pero Jesús los corrigió con la orden de “guardar su espada” en su defensa. De esta manera, el propósito de la primera venida de Jesús fue morir por nuestros pecados, y de esta manera, establecer un Reino que “no es de este mundo”.

El informe según el evangelio de Juan de este incidente proporciona una percepción adicional de la orden de Jesús, pues declara: “–¡Vuelve esa espada a su funda!–le ordenó Jesús a Pedro–. ¿Acaso no he de beber el trago amargo que el Padre me da a beber?3.   Por medio de esta explicación, podemos ver claramente que Jesús tuvo la intención de que este entredicho fuera estrictamente para la hora de su muerte y no que fuera una orden obligatoria para todos los creyentes a que evitaran la defensa propia en todo momento. De hecho, vemos en Lucas 22:36, Jesús incluso animó a sus seguidores al decir, “Y el que nada tenga, que venda su manto y compre una espada.” ¿Por qué Jesús animaría a sus seguidores a “comprar” una espada, si ellos debieran “guardarla” y nunca usarla en defensa propia? Obviamente, Jesús no está en contra de la defensa propia, sino que estaba en contra de ella sólo en el caso específico de su muerte por nuestros pecados.

2 CORINTIOS 10:3-4: “Pues aunque vivimos en el mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo. Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas.”

Con respecto a este versículo, la Watchtower declara, “Pablo menciona aquí que él nunca recurrió a armas carnales —como el engaño, el lenguaje altisonante ni armas literales— para proteger de enseñanzas falsas a la congregación.”4. Es correcta la Sociedad en evaluar que este pasaje está hablando acerca del método de defensa de Pablo contra los ataques espirituales. En efecto, las armas del mundo (tales como espadas y escudos) no pueden prevalecer contra las fuerzas espirituales. “Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales.”5.   Ya que este pasaje está lidiando con fuerzas espirituales y no con batallas físicas entre naciones, no tiene ningúna relación con el tema que estamos tratando, la participación cristiana en la guerra.

LUCAS 6:27-28: “Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan.”

La Watchtower declara que la orden de Jesús de “amar a sus enemigos” impide el servicio militar para los cristianos, ya que uno no puede amar a sus enemigos si los trata de matar en una guerra. Nuevamente, este argumento se invalida por el contexto del pasaje, pues el siguiente versículo dice: “Si alguien te pega en una mejilla, vuélvele también la otra. Si alguien te quita la camisa, no le impidas que se lleve también la capa. Dale a todo el que te pida, y si alguien se lleva lo que es tuyo, no se lo reclames.”6.

¿Estaba diciendo Jesús que era incorrecto que los cristianos protejieran sus pertenencias? ¿Quería Jesús que los cristianos dieran sus vidas hasta tal punto de soportar cualquier abuso afligido, sin importar las circunstancias? ¿Debemos tomar estos versículos como pauta a lidiar con discusiones entre la gente de la sociedad? El sentido común demuestra lo absurdo de tal prática, ya que el hacer tal cosa sería incitar cualquier tipo de malicia e injusticia sobre la gente. Ninguna civilización puede perdurar cuando la gente no es responsable por sus acciones.

Los judíos del tiempo de Jesús estaban muy preocupados de que la justicia fuera dada en partes iguales por los males recibidos. Por esta razón, ellos tenían una ley que si uno sacaba el ojo de alguien, este también perdería su propio ojo. Fue en referencia a esta ley que Jesús hizo estas declaraciones. 7. De esta manera vemos que lejos de apoyar el pacifismo cristiano, Jesús más bien estaba desafiando a sus discípulos que se preocuparan más por vivir una vida de gracia y misericordia, en lugar de venganza personal por males recibidos. De ninguna manera Jesús estaba dando a los gobiernos la pauta a seguir sobre cómo actuar cuando lidiaran con naciones “enemigas”. Así como la misericordia no puede perdurar donde la justicia no tiene lugar, ambos deben estar en equilibrio para mantener orden en la sociedad y con las naciones en general.

JUAN 13:35: “De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.”

La Watchtower afirma que “Los seguidores de Cristo habían de hacer discípulos de gente de todas las naciones; por eso, con el tiempo habría adoradores del Dios verdadero en todas aquellas naciones…Si los cristianos verdaderos de una nación fueran a guerrear contra otra nación, estarían peleando contra compañeros de creencia, contra personas que pedirían ayuda en oración al mismo Dios a quienes ellos pedirían ayuda.”8. Al razonar que el “amor” cristiano por un hermano se destruye con la posibilidad de soldados cristianos peleando en países enemigos, la Watchtower utiliza este versículo para convencer a los testigos de Jehová que es malo involucrarse en una guerra nacional.

Nosotros creemos que hay un lado correcto y uno incorrecto a cada combate de guerra. La Escritura es muy clara en decir que los gobiernos “que existen fueron establecidos por él”.9. De esta manera, debemos “someternosa toda autoridad humana, ya sea al rey como suprema autoridad o a los gobernadores que él envía para castigar a los que hacen el mal y reconocer a los que hacen el bien”. 10. Así como Romanos 13:4 dice, los gobiernos son un “servicio de Dios para impartir justicia y castigar al malhechor”. Por lo tanto, vemos que Dios ha dado el requisito juridiccional para todos aquellos que tienen autoridad nacional y gubernamental para guardar y proteger a todos los que están bajo su cuidado al mantener justicia y al no permitir que el mal tome lugar.

Éxodo 22:2 dice: “Si a alguien se le sorprende robando, y se le mata, su muerte no se considerará homicidio.” Así como se observa en este pasaje, ya sea que una persona entrando a la fuerza a una casa bajo la protección de un padre o que un país esté entrando a la fuerza (empezando una guerra) contra otro país para tratar de tomar lo que no le pertenece, en este caso se justifica  el derramamiento de sangre. Ya que está claro que, en el caso de defensa propia, no hay “culpa de sangre” para la persona que mata a un  intruso, mantenemos que lo mismo es cierto para los cristianos que evaluan los aspectos de dada guerra y sólo se involucran en el aspecto de defensa propia de la guerra. Si los cristianos realmente evaluan los aspectos de la guerra antes de involucrarse, las posibilidades serán eliminadas de que ellos se maten el uno al otro en la guerra de ambos lados, ya que ellos sólo estarán peleando desde el aspecto recto (justo) de la guerra.

Para ayudar a evaluar la etnicidad moral de dada guerra, en el siglo XIII, Santo Tomás de Aquino formuló un resumen  de principios que con el tiempo se conoció como la “teoría de la guerra justa”. En su Suma Teológica, Aquino examina no sólo cuándo sería lícita una guerra justa, sino también los tipos de actividades que tendrían legitimidad ética durante la guerra. A través de los siglos, mientras varios filósofos y teólogos aportaban a los principios de la “teoría de la guerra justa”, establecida por Aquino, surgieron los siguientes siete requisitos:

Autoridad competente: La teoría de la guerra justa sostiene que sólo puede ser declarada una guerra por la autoridad competente. El principal propósito de este principio es para prevenir insurrecciones criminales. De esta manera, las acciones tomadas por grupos o personas que no se constituyen una autoridad autorizada por el gobierno nacional (o aquellos que la sociedad considera como legítimos) no pueden hacer la guerra.

Daño verdadero: Para poder justificar el inicio de una guerra, debe haber una pérdida genuina por la cual se pelea la guerra, para reparar el mal sufrido. La defensa propia en contra de un ataque armado es comúnmente considerada una causa legítima de guerra, sólo si se tiene la intención de rectificar el daño recibido. 

Proporcionalidad: El daño causado por la guerra debe ser en proporción al mal sufrido y  no debe ir más allá de esos límites. De esta manera, se lidía con la fuerza en igual o menos medida en cuanto al ataque del enemigo y es limitado sólamente a lo que es necesario para cumplir con la meta original de simplemente rectificar el mal sufrido.

Formas justas de pelear: Las armas que se utilizan para pelear una guerra deben ser con el propósito de imposibilitar a las fuerzas militares enemigas, manteniendo al mínimo las pérdidas civiles. Una guerra justa toma cada esfuerzo para evitar dirigirse hacia civiles inocentes, su muerte sólo es permitida si hay víctimas inevitables de un ataque intencional sobre una entidad militar.

Buena posibilidad de una victoria: Una nación no debe comenzar una guerra al menos que exista una posibilidad razonable de victoria sin poner en peligro las vidas de su propia gente. Jesús defendió este principio cuando dijo en Lucas 14:31-32: “O supongamos que un rey está a punto de ir a la guerra contra otro rey, ¿acaso no se sienta primero a calcular si con diez mil hombres puede enfrentarse al que viene contra él con veinte mil? Si no puede, enviará una delegación mientras el otro está todavía lejos, para pedir condiciones de paz.”

Negociaciones fracasadas: En Deuteronomio 20:10-12, Dios le da a Israel la siguiente orden, “ Cuando te acerques a una ciudad para atacarla, hazle primero una oferta de paz. Si acepta y abre las puertas, todos los habitantes de esa ciudad quedarán bajo tu dominio y serán tus esclavos. Pero si la ciudad rechaza la paz y entra en batalla contra ti, la sitiarás.” Así que, sólo se puede hacer una guerra como último recurso,  cuando todas las alternativas pacíficas se han agotado dentro de una cantidad razonable de tiempo.

Un motivo correcto: El propósito principal de una guerra es establecer la paz. Si se van a justificar los ataques preventivos, éstos se deben llevar a cabo con el enfoque de neutralizar la capacidad del enemigo de matar y destruir; la meta final debe ser establecer (o mantener) la paz.

Juan 15:13 dice: “Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos.” Por lo tanto, el verdadero amor cristiano por un hermano se puede observar durante una guerra cuando uno está dispuesto a dar su vida para protejer su hogar y país de una invasión del enemigo. Efectivamente, hacemos bien al considerar la amonestación en Ecclesiastés 3:1, 8: “Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo…un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz.”

ISAÍAS 2:2, 4:En los últimos días…Él juzgará entre las naciones y será árbitro de muchos pueblos. Convertirán sus espadas en arados y sus lanzas en hoces. No levantará espada nación contra nación, y nunca más se adiestrarán para la guerra.”

La Watchtower declara, “Personas de todas las naciones tienen que decidir individualmente qué derrotero seguirán. Los que han prestado atención al juicio de Jehová demuestran que él es su Dios.”11. Así pues, los testigos de Jehová toman esta evidencia como para no participar en la “guerra carnal” de las naciones terrenales. Al mirar a Jesucristo como el Rey del Reino celestial de Jehová, a quien se le rinde toda la lealtad, los testigos de Jehová no toman parte de las batallas terrenales.

Al evaluar este argumento, es importante que observemos que no sucede el evento en el cual “nación contra nación…nunca más se adiestrarán para la guerra”,  hasta que Jesucristo juzgue “entre las naciones” y reine sobre la tierra. Ya que ésto no sucede hasta el profetizado reino milenial (1,000 años) de Cristo,12. no estamos en una posición hoy en día donde podemos evitar una guerra. Daniel 9:26 profetiza que la guerra es inevitable, pues declara “…la destrucción no cesará hasta que termine la guerra.” Además, Jesús dijo que nosotros “[oiremos] de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin.”13. Por lo tanto, los cristianos harían bien en considerar los siguientes consejos de Proverbios con respecto a la guerra:

“Afirma tus planes con buenos consejos; entabla el combate con buena estrategiaLa guerra se hace con buena estrategia; la victoria se alcanza con muchos consejeros.”—Proverbios 20:18; 24:6

Los testigos de Jehová reconocen que es verdad que Jehová Dios autorizó la guerra para la nación de Israel en cuanto a tomar posesión de la tierra que Dios les había prometido, pero ¿qué de la congregación cristiana? ¿Hay alguna evidencia de que los cristianos en el tiempo de Cristo y en la iglesia primitiva participaban en “guerrear carnal”? Los testigos de Jehová afirman que no lo hicieron.14. Sin embargo, tenemos ejemplos de hombres temerosos de Dios que fueron soldados y que no fueron condenados por su elección de profesión. Tome en cuenta que en aquel tiempo, estos hombres servían bajo el imperio pagano romano. Si Jesús y los apóstoles de su tiempo no los condenaban ¿por qué deberíamos condenarlos nosotros?

LUCAS 3:14: “–Y nosotros, ¿qué debemos hacer?—le preguntaron unos soldados. –No extorsionen a nadie ni hagan denuncias falsas; más bien confórmense con lo que les pagan.”

  • Si es malo ser un “soldado”, ¿por qué animó Juan el Bautista a los soldados a que se “conformaran” con lo que les pagan? ¿Cómo podían ellos conformarse con su pago si ellos no debían permanecer como soldados?

MATEO 8:5-10, 13: “Al entrar Jesús en Capernaúm, se le acercó un centurión pidiendo ayuda. –Señor, mi siervo está postrado en casa con parálisis, y sufre terriblemente. –Iré a sanarlo –respondió Jesús. –Señor, no merezco que entres bajo mi techo. Pero basta con que digas una sola palabra, y mi siervo quedará sano. Porque yo mismo soy un hombre sujeto a órdenes superiores, y además tengo soldados bajo mi autoridad. Le digo a uno: “Ve”, y va, y al otro: “Ven”, y lo hace. Al oír esto, Jesús se asombró y dijo a quienes lo seguían: —Les aseguro que no he encontrado en Israel a nadie que tenga tanta fe…Luego Jesús le dijo al centurión: –¡Ve! Todo se hará tal como creíste.”

HECHOS 10:1-2, 22:Vivía en Cesarea un centurión llamado Cornelio, del regimiento conocido como el Italiano. Él y toda su familia eran devotos y temerosos de Dios. Realizaba muchas obras de beneficencia para el pueblo de Israel y oraba a Dios constantemente…Ellos le contestaron: –Venimos de parte del centurión Cornelio, un hombre justo y temeroso de Dios, respetado por todo el pueblo judío. Un ángel de Dios le dio instrucciones de invitarlo a usted a su casa…”

ECCLESIASTÉS 3:1, 3, 8: “Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo…un tiempo para matar, y un tiempo para sanar; un tiempo para destruir, y un tiempo para construir…un tiempo para amar, y un tiempo para odiar; un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz.”

1. Todas las citas son de la Biblia Nueva Versión Internacional, al menos que se indique lo contrario.
2. Razonamiento, 1989, p. 264
3.   Juan 18:11
4. Razonamiento, 1989, p. 265
5. Efesios 6:12
6. Lucas 6:29-30
7. Ver Mateo 5:38-44
8. Razonamiento, 1989, p. 265
9. Romanos 13:1
10. 1 Pedro 2:13-14
11. Razonamiento, 1989, p. 265
12. Ver Apocalipsis 19:11; 20:4
13. Mateo 24:6
14. Ver Razonamiento, 1989, p. 265

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